El Colegio de Ingenieros del Perú plantea mapas de rutas críticas, corredores seguros y sistemas integrados de tecnología para prevenir y responder a los ataques contra conductores, empresas y usuarios.
La violencia contra el transporte público continúa generando preocupación en Lima Metropolitana y el Callao. Frente a los casos de extorsión, sicariato y atentados, el Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP Lima) propuso siete acciones orientadas a fortalecer la seguridad y garantizar la continuidad del servicio.
De acuerdo con cifras del Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público citadas por el gremio, entre agosto de 2024 y mayo de 2026 se registraron 214 atentados vinculados a presuntos actos de extorsión contra el transporte público en Lima Metropolitana y Callao. Estos hechos dejaron 152 personas fallecidas y 131 lesionadas.
Ante este escenario, el CIP Lima, a través de su Capítulo de Ingeniería Industrial, de Sistemas y Transporte, considera necesario establecer una estrategia permanente que articule a las autoridades, empresas y otros actores vinculados al transporte.
Las siete propuestas
La primera medida consiste en fortalecer una mesa técnica permanente de seguridad del transporte público, que reúna a autoridades competentes, gremios formales, colegios profesionales, academia y sociedad civil.
La segunda propuesta plantea elaborar y actualizar periódicamente un mapa técnico de rutas críticas, con el objetivo de identificar los recorridos con mayor exposición a extorsiones, sicariato y atentados utilizando criterios objetivos de riesgo.
Como tercera acción, el gremio propone implementar corredores seguros en las zonas con mayor incidencia criminal. Para ello, plantea combinar patrullaje, videovigilancia, fiscalización, control de paraderos y mecanismos de respuesta rápida.
La cuarta medida busca fortalecer un registro integrado de atentados y amenazas que permita reunir información sobre víctimas, denuncias, rutas afectadas, empresas extorsionadas y resultados de las intervenciones. El CIP Lima plantea que este sistema sea actualizado y cuente con mecanismos de interoperabilidad.
En quinto lugar, propone establecer y reforzar protocolos de denuncia segura y protección a las víctimas, además de brindar asistencia a los familiares de conductores y trabajadores afectados por la violencia.
La sexta acción está relacionada con el uso de tecnología. El CIP Lima plantea integrar progresivamente GPS, cámaras, botones de alerta, centros de monitoreo y sistemas de información, bajo criterios de interoperabilidad y respetando las normas de protección de datos personales y seguridad de la información.
Finalmente, la séptima propuesta plantea publicar periódicamente estadísticas e indicadores sobre homicidios, personas lesionadas, amenazas, denuncias, intervenciones, rutas atendidas y continuidad del servicio, respetando las investigaciones en curso y la protección de datos personales.
Una respuesta permanente
El planteamiento del CIP Lima busca combinar seguridad, gestión del transporte, tecnología, protección a las víctimas e información para la toma de decisiones. También señaló que su objetivo es contribuir, desde la ingeniería y el rigor técnico, a la construcción de un sistema de transporte público seguro, formal, eficiente y sostenible, con énfasis en el bienestar de la ciudadanía.




