Un informe de Gestión detalló que el sector construcción se perfila como uno de los principales motores de la economía peruana en 2026. Según las proyecciones del Banco Central de Reserva (BCR), la actividad crecería 13,1% este año, alcanzando su mejor resultado desde 2012 y superando ampliamente el avance registrado en años recientes.
El desempeño estaría respaldado por la recuperación de la inversión privada, la ejecución de proyectos de infraestructura y un mayor dinamismo en el consumo de materiales de construcción. De concretarse esta proyección, el sector no solo consolidaría su recuperación tras años de crecimiento moderado, sino que también contribuiría significativamente al crecimiento económico nacional.
No obstante, el panorama no está exento de riesgos. Especialistas advierten que la llegada del Fenómeno El Niño, prevista para los próximos meses, podría afectar la ejecución de obras públicas y privadas, especialmente en las regiones más vulnerables a lluvias intensas e inundaciones.
Durante abril, el sector ya mostró señales de fortaleza. La producción vinculada a la construcción creció impulsada por un mayor consumo interno de cemento y el avance de proyectos de infraestructura en diversas regiones del país. Este comportamiento refuerza las expectativas de un cierre de año positivo.
Para 2027, el BCR estima que el crecimiento del sector se moderaría, aunque continuaría en terreno positivo. La entidad considera que el impulso de las inversiones mineras, energéticas y de transporte seguirá siendo clave para sostener la actividad económica.
Inversión privada, factor decisivo
Analistas coinciden en que la confianza empresarial y la estabilidad política serán determinantes para mantener el ritmo de crecimiento proyectado. La aceleración de proyectos de gran escala y la reducción de trabas burocráticas podrían generar un efecto multiplicador en empleo, consumo e inversión.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, la construcción será uno de los sectores con mejor desempeño en 2026, junto con minería, manufactura y servicios, contribuyendo a que la economía peruana mantenga una trayectoria de expansión en un contexto internacional todavía desafiante.




