Es el segundo accidente ferroviario que ocurre en menos de diez meses en el país europeo.
Al menos 68 personas murieron y otras 53 permanecían hospitalizadas tras el choque entre dos trenes de alta velocidad ocurrido la mañana del miércoles 28 de octubre en la provincia de Toledo, España. El accidente involucró a un tren AVE de Renfe y otro de la compañía Iryo, que cubrían la ruta entre Madrid y Sevilla. Las autoridades mantienen abierta la investigación para esclarecer las circunstancias del siniestro.
¿Cómo ocurrió el accidente ferroviario?
La colisión se produjo alrededor de las 8:53 a. m., en el punto kilométrico 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, cerca de Urda y entre los municipios de Los Yébenes y Urda, en Castilla-La Mancha.
Según los primeros reportes, el tren AVE de Renfe alcanzó por detrás a un convoy de Iryo que se encontraba detenido en la vía. El impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones y la caída de algunos coches por un terraplén.
En ambos trenes viajaban más de 500 pasajeros. Los equipos de emergencia desplegaron labores de rescate y atención sanitaria en la zona, mientras se interrumpió la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía.
Investigan un posible fallo en el sistema de seguridad:
Las primeras explicaciones apuntan a una avería del sistema de señalización y seguridad ferroviaria LZB, que habría obligado a detener varios trenes de la línea.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, explicó que, tras la incidencia, el centro de control de Adif autorizó al AVE a reanudar la marcha. Sin embargo, todavía deben esclarecerse las circunstancias de esa autorización y por qué el tren terminó alcanzando al convoy de Iryo que permanecía detenido.
Las autoridades deberán determinar si hubo fallos técnicos, errores humanos o una combinación de factores. Por el momento, las hipótesis iniciales no constituyen una conclusión definitiva sobre las responsabilidades del accidente.
Emergencias y atención a las familias:
El Gobierno de Castilla-La Mancha activó el Plan Territorial de Emergencia (PLATECAM) en situación operativa 2 y solicitó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Los equipos sanitarios trasladaron a los heridos a hospitales de la región, mientras los servicios de rescate continuaron trabajando entre los restos de los trenes para localizar a posibles víctimas.
También se habilitaron espacios de atención para afectados y familiares en Urda y en estaciones ferroviarias de Madrid, Sevilla y Córdoba.
Pedro Sánchez promete esclarecer las causas:
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se desplazó hasta la zona del accidente para conocer la situación y respaldar las labores de emergencia y anunció tres días de luto oficial tras el choque de dos trenes de alta velocidad
Sánchez aseguró que la investigación llegará hasta el final y que, si se confirman negligencias o fallos en los sistemas de seguridad, se actuará en consecuencia. El Ejecutivo señaló que la prioridad es atender a las víctimas, acompañar a sus familiares y esclarecer lo ocurrido.
Las autoridades continúan recopilando información para determinar las causas del accidente y establecer las posibles responsabilidades.
Es el segundo accidente ferroviario en menos de diez meses
El 18 de enero de 2026, dos trenes descarrilaron y colisionaron en Adamuz, provincia de Córdoba, en Andalucía. El accidente involucró a un tren de Iryo que cubría la ruta Málaga-Madrid y a un Alvia de Renfe que viajaba de Madrid a Huelva. El balance oficial inicial registró 45 fallecidos y 123 heridos; otras informaciones contabilizaron 46 víctimas mortales al incluir a una persona que murió posteriormente.
Tras el siniestro, las autoridades desplegaron equipos de emergencia, suspendieron la circulación ferroviaria en el tramo afectado, habilitaron centros de atención para víctimas y familiares e iniciaron una investigación a cargo de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). Un informe preliminar apuntó a una posible rotura del carril cerca de una soldadura como causa del accidente, aunque la investigación debía determinar las circunstancias definitivas.




