El sol peruano se consolidó como la moneda más estable de América Latina, incluso en un contexto marcado por la incertidumbre internacional derivada del conflicto en Oriente Medio y la proximidad del proceso electoral en el país, según el Reporte de Estabilidad Financiera de mayo de 2026 del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).
La entidad explicó que la moneda nacional mostró una tendencia de apreciación hasta finales de febrero, en línea con otras divisas de la región. Sin embargo, este comportamiento se revirtió durante marzo debido al aumento de la aversión al riesgo en los mercados internacionales y a la incertidumbre asociada al proceso electoral peruano.
Ante este escenario, el BCRP intervino en el mercado cambiario con el objetivo de reducir episodios de volatilidad excesiva y preservar el adecuado funcionamiento del mercado de divisas.
Pese a estos factores, el sol continuó destacando por su estabilidad frente a otras monedas latinoamericanas. De acuerdo con el reporte, este desempeño responde a los sólidos fundamentos macroeconómicos del Perú, la confianza de los agentes económicos en la conducción de la política monetaria y la baja correlación de la moneda peruana con activos considerados de mayor riesgo.
Menor volatilidad de América Latina
El gráfico “Latam FX: Volatilidad Histórica” incluido en el informe muestra que el sol peruano registró la menor volatilidad entre las principales monedas de la región entre octubre de 2025 y marzo de 2026.
Mientras divisas como el peso chileno, el real brasileño, el peso colombiano y el peso mexicano experimentaron fuertes fluctuaciones durante el período analizado, el sol mantuvo niveles de volatilidad considerablemente más bajos. Incluso durante marzo, cuando las tensiones geopolíticas y la incertidumbre electoral generaron un incremento de la volatilidad en toda la región, la moneda peruana mostró una reacción más moderada que sus pares latinoamericanas.
El reporte evidencia que algunas monedas de la región alcanzaron picos de volatilidad superiores a los 20 puntos durante marzo, mientras que el sol peruano registró niveles significativamente menores y retornó rápidamente a valores cercanos a sus promedios históricos.
El BCRP destacó que la estabilidad de la moneda nacional ha sido respaldada tanto por su participación en el mercado cambiario como por la confianza de los principales agentes económicos en el manejo de la política monetaria, factores que han permitido amortiguar los impactos de la incertidumbre externa e interna sobre el tipo de cambio.
De esta manera, el sol peruano se mantiene como una de las monedas más resilientes de América Latina, en un contexto regional marcado por la volatilidad financiera y los riesgos geopolíticos.




