El gremio de ingenieros se pronunció sobre el pedido de facultades legislativas del Ejecutivo en materia energética.
El pedido de facultades legislativas presentado por el Poder Ejecutivo al Congreso en materia de electricidad e hidrocarburos abrió un nuevo debate sobre el futuro energético del país. Frente a ello, el Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP Lima) sostuvo que el principal desafío no pasa únicamente por modificar el marco legal, sino por establecer una planificación de largo plazo que permita anticipar la demanda, ordenar las inversiones y destrabar proyectos estratégicos.
Jesús Tamayo, presidente del Directorio del Centro de Peritaje del CIP Lima y expresidente de Osinergmin, explicó que la solicitud de delegación de facultades en materia de energía eléctrica e hidrocarburos es amplia y que corresponderá al Congreso precisar los aspectos sobre los cuales el Ejecutivo podrá legislar durante un periodo de 120 días.
En el ámbito eléctrico, la propuesta contempla la actualización del Decreto Ley N.° 25844, Ley de Concesiones Eléctricas, y de la Ley N.° 28832. De acuerdo con el documento, estos cambios buscan brindar mayor seguridad jurídica para activar inversiones privadas y asegurar tarifas competitivas para los usuarios.
Sin embargo, para Tamayo, el reto fundamental no consiste únicamente en aprobar nuevas normas. El especialista considera prioritario hacer efectivas las disposiciones que ya existen mediante su adecuada reglamentación.
“Más que leyes urge reglamentarlas para destrabar las inversiones”, afirmó Tamayo.
Una agenda energética de largo plazo
El CIP Lima también plantea la necesidad de promover nuevas inversiones en exploración, explotación e infraestructura. Tamayo destacó particularmente el papel que ha tenido el gas natural en el país y sostuvo que este recurso ha permitido afrontar diversas situaciones de crisis.
A la par, el gremio identifica oportunidades en fuentes como la energía solar, eólica, hidroeléctrica y geotérmica. Para el CIP Lima, el desarrollo de estas alternativas debe integrarse dentro de una planificación energética que permita avanzar hacia una matriz más diversificada.
Otro de los retos señalados es disminuir la dependencia del diésel y la gasolina, principalmente en el sector transporte. Como alternativas, se plantea promover el uso del gas natural, el Gas Natural Licuado (GNL) y la electrificación del transporte masivo.
Estas propuestas forman parte del Eje 7 de la Hoja de Ruta de la Ingeniería para la Gobernabilidad 2026-2036 del CIP Lima, documento entregado al Ejecutivo semanas atrás. La hoja de ruta propone fortalecer la seguridad energética, avanzar hacia una matriz diversificada y sostenible y promover una participación activa de la ingeniería en la planificación y generación de nuevas inversiones.




