Por: Rafael Rodríguez Campos
La semana pasada entre los días 10 y 14 de agosto el Congreso de la República, a través de la Cámara de Diputados y Senadores, eligió la conformación y distribución de las mesas directivas de sus Comisiones Ordinarias Legislativas (COL) y No Legislativas (CONL) en cada cámara, debiendo recordar que la cámara baja contará con 19 comisiones (16 COL y 3 CONL) mientras que la cámara alta tendrá 11 comisiones (7 COL y 4 CONL), respectivamente.
¿Qué son las comisiones ordinarias?
Al respecto, es importante precisar que las comisiones son grupos de trabajo que tienen a su cargo la revisión, estudio y análisis de los asuntos de su especialidad que les encarga el Pleno de cada cámara. Son órganos fundamentales para que la laborar parlamentaria sea eficiente y especializada. Ahora bien, en virtud de su naturaleza y funciones, se clasifican en ordinarias legislativas, ordinarias no legislativas, de investigación y especiales (esto para el caso específico de la Cámara de Diputados, para ser más precisos).
¿Cómo quedó definido el cuadro de comisiones en el Senado?
Dicho ello, corresponde tener claridad sobre la manera cómo tanto la coalición oficialista (FUERZA POPULAR Y RENOVACIÓN POPULAR) como la coalición opositora (JUNTOS POR EL PERÚ, BUEN GOBIERNO, OBRAS Y AHORA NACIÓN) terminaron definiendo el reparto o distribución de las mesas directivas de las comisiones en la cámara alta. Así, tenemos que el oficialismo logró quedarse con la presidencia de 4 de las 10 comisiones de dicha cámara. Además, Fuerza Popular aseguró estar presente en las mesas directivas de todas las comisiones ordinarias. Eso quiere decir que tendrá la posibilidad real de supervisar de manera directa y permanente la marcha de esta decena de grupos de trabajo.
Así, por ejemplo, el oficialismo tendrá control directo sobre las dos comisiones encargadas de la aprobación de las normas (con rango constitucional y legal) más importantes para el ordenamiento jurídico nacional. Estamos hablando de las siguientes: Comisión de Constitución, Reglamento y Relaciones Exteriores (FUERZA POPULAR); y Comisión de Justicia y Derechos Humanos (RENOVACIÓN POPULAR).
Por su parte, la oposición tendrá a su cargo las comisiones relacionadas con los sectores económicos, sociales, culturales y la gestión del Estado. Nos estamos refiriendo a las siguientes: Asuntos de Desarrollo Productivo, Energía y Minas, Infraestructura y Trabajo (OBRAS), Economía, Medio Ambiente y Defensa del Consumidor (AHORA NACIÓN), Asuntos de Salud, Educación, Cultura, Mujer, Desarrollo Social y Digital (BUEN GOBIERNO), y Asuntos de Gestión del Estado y Contraloría (JUNTOS POR EL PERÚ).
Por último, es importante señalar que mientras la Comisión de Ética Parlamentaria y la de Procedimientos Especiales quedaron en manos de la oposición (JUNTOS POR EL PERÚ), el oficialismo logró imponerse en la Comisión de Inteligencia (FUERZA POPULAR).
¿Cómo quedó definido el cuadro de comisiones en la Cámara de Diputados?
A su turno, el escenario en la cámara baja fue absolutamente diferente dado que la oposición decidió pelear por las presidencias de importantes comisiones logrando imponerse en las mismas gracias a la fuerza de los 74 votos que han logrado consolidar, al menos por ahora, para vencer al oficialismo. Así, tenemos que la oposición logró quedarse con la presidencia de 10 de las 18 comisiones de dicha cámara.
Por un lado, el oficialismo tendrá control directo sobre las comisiones vinculadas con la defensa nacional y la gestión del Estado, por un lado. Por el otro, las comisiones relacionadas con inclusión social, producción, medio ambiente, trabajo y ciencia. Estamos hablando de las siguientes: Defensa Nacional y Orden Interno (RENOVACION POPULAR) y Modernización de la Gestión del Estado y Contraloría (RENOVACIÓN POPULAR). Por su parte, FUERZA POPULAR presidirá las siguientes: Inclusión Social, familia, mujer, y pueblos andinos, amazónicos y afroperuanos; Producción, Comercio Exterior y Turismo; Medio Ambiente y Sostenibilidad, Trabajo y Seguridad Social; y Ciencia, Innovación, Tecnología y Sociedad Digital.
A su turno, la oposición tendrá control directo sobre las 2 comisiones encargadas de la aprobación de las normas (con rango constitucional y legal) más importantes para el ordenamiento jurídico nacional. Estamos hablando de las siguientes: Comisión de Constitución, Reglamento y Relaciones Exteriores (JUNTOS POR EL PERÚ); y Comisión de Justicia y Derechos Humanos (JUNTOS POR EL PERÚ).
Asimismo, la oposición asumirá las presidencias de las comisiones vinculadas con el desarrollo agrario, defensa del consumidor, economía, energía y minas, educación, salud e infraestructura. Estamos hablando de las siguientes: Desarrollo Agrario (OBRAS); Defensa del Consumidor y Regulación de los Servicios Públicos (OBRAS); Economía, Banca, Finanzas e Inteligencia Financiera (AHORA NACIÓN); Educación, Cultura y Deporte (BUEN GOBIERNO); Salud (BUEN GOBIERNO); e Infraestructura, Vivienda y Construcción (BUEN GOBIERNO).
Por último, es importante señalar que la Comisión de Ordenamiento y Seguimiento Legislativo quedó en manos del oficialismo (FUERZA POPULAR). Mientras que la importante Comisión de Acusaciones Constitucionales será presidida por la oposición (JUNTOS POR EL PERÚ).
Apuntes sobre el Senado
A la luz de lo expuesto, consideramos necesario marcar algunas ideas fuerza sobre el actual reparto o distribución de las mesas directivas de las comisiones en la cámara alta:
Primero, el oficialismo, puntualmente el grupo parlamentario FUERZA POPULAR, tendrá presencia en la conformación de todas las mesas directivas de las comisiones ordinarias.
Segundo, no existe ninguna comisión ordinaria cuya mesa directiva esté integrada únicamente por representantes del oficialismo o de la oposición, respectivamente. Eso quiere decir que en las mesas directivas por lo menos se cuenta con un representante del oficialismo y un representante de la oposición.
Tercero, el oficialismo decidió pelear por las comisiones encargadas de velar por el orden constitucional, legal y los derechos humanos de los ciudadanos. Y, al mismo tiempo, optó por asumir las riendas de 2 comisiones vinculadas con el orden interno y la seguridad nacional. Eso quiere decir que FUERZA POPULAR defenderá en el Senado las reformas constitucionales y leyes que fueron aprobadas por el Congreso de la República 2026-2031. Debiendo precisar que la Comisión de Constitución y Reglamento estuvo bajo su control durante todo el periodo parlamentario pasado.
Cuarto, la oposición (de centro izquierda) tendrá la posibilidad aprobar reformas que garanticen los derechos económicos, sociales y culturales, evitando que desde la Cámara de Diputados se pretendan aprobar normas legales regresivas en materia de derechos humanos. Del mismo modo, la oposición tendrá la gran responsabilidad de sacar adelante la aprobación de normas que modernicen la gestión del Estado y optimicen el control gubernamental.
Apuntes sobre la cámara de diputados
Siguiendo esa línea, consideramos importante compartir algunas ideas fuerza sobre el actual reparto o distribución de las mesas directivas de las comisiones en la cámara baja:
Primero, el oficialismo, puntualmente el grupo parlamentario FUERZA POPULAR, tendrá presencia en la conformación de 10 de las 18 mesas directivas de las comisiones ordinarias.
Segundo, existen 8 comisiones ordinarias que estarán conformadas íntegramente por representantes del oficialismo o de la oposición, respectivamente. Eso quiere decir que estas comisiones ordinarias pueden convertirse en un freno absoluto para las leyes aprobadas en la Cámara de Diputados ya sea que las mismas hayan sido impulsadas por el oficialismo y/o la oposición, dependiendo de la materia que se busca aprobar en dicha cámara.
Tercero, la oposición (de centro izquierda) decidió pelear por las comisiones vinculadas con el desarrollo agrario, defensa del consumidor, economía, energía y minas, educación, salud e infraestructura. En otras palabras, la suerte de los proyectos de ley relacionados con la garantía de los derechos económicos, sociales y culturales dependerá del trabajo que realice la oposición para aprobarlos durante este periodo legislativo. Por ende, será fundamental que la oposición logre aprobar este tipo de iniciativas legislativas con el mayor número de votos para presionar al Senado a que haga lo mismo cuando llegue el momento de votarlas en dicha cámara.
Cuarto, la oposición tiene en sus manos las presidencias de las comisiones encargadas de velar por el orden constitucional, legal y los derechos humanos de los ciudadanos. Eso quiere decir que el voto de la oposición en estas comisiones definirá la suerte de las propuestas de reforma constitucional, reforma de leyes orgánicas o aprobación de leyes de desarrollo constitucional que se presenten en el campo de los derechos fundamentales y otros afines. Es más, la oposición tendrá en sus manos la derogación y/o modificación de las denominadas “leyes pro crimen” un tema que se convirtió en uno de los más polémicos durante la reciente campaña electoral, debiendo recordar que todos los partidos de la coalición opositora ofrecieron eliminarlas.
Quinto, probablemente el oficialismo concentre su accionar en dos campos:
- Primero, buscará defender (FUERZA POPULAR, sobre todo) en la Comisión de Constitución, Reglamento y Relaciones Exteriores todo el paquete legislativo aprobado durante el periodo parlamentario 2021 – 2026. Como ya lo hemos recordado, el partido oficialista presidió durante el quinquenio pasado la Comisión de Constitución y Reglamento, debiendo reiterar que en dicha comisión se aprobaron muchas de las normas que los partidos de la coalición opositora criticaron ferozmente durante la campaña electoral.
- Segundo, es posible que el oficialismo busque la derogatoria de las leyes aprobadas por el anterior Parlamento que consideren violatorias del principio de equilibrio presupuestal y fiscal como aquellas vinculadas con el reconocimiento de derechos laborales o previsionales. Y para ello, seguramente contarán con el apoyo político, técnico y mediático del Ministerio de Economía y Finanzas.
Sexto, la oposición (JUNTOS POR EL PERÚ), tendrá la conducción de una de las comisiones más importantes desde el punto de vista político y jurídico. Nos estamos refiriendo a la Comisión de Acusaciones Constitucionales. En otras palabras, la suerte de las denuncias constitucionales presentadas en el marco de un procedimiento de juicio o antejuicio político dependerá -en gran medida- de lo que la oposición vote en este grupo de trabajo. Especialmente cuando se trate de denuncias constitucionales presentadas contra los propios diputados, por ejemplo.
Apunte final
Más allá de lo expuesto, lo cierto es que el éxito de una Comisión Ordinaria (Legislativa y No Legislativa) depende, en primer lugar, del equipo técnico que trabaje en dicha comisión. Por eso es muy importante que quienes presiden estos grupos de trabajo convoquen a profesionales con solvencia académica, ética y personal a formar parte de las mismas (el denominado personal de confianza). Lo peor que puede pasar es que dichas comisiones se conviertan en agencias de empleos para personas que no cuentan con ningún mérito para laborar en el Parlamento.
Finalmente, debemos destacar que la semana pasada el Pleno de la Cámara de Diputados ratificó el trabajo presencial para sesiones plenarias y de comisiones en dicha cámara. Se trata de una decisión acertada, que presenta algunas excepciones razonables, pero cuyo cumplimiento depende única y exclusivamente de la voluntad de cada diputado. Por nuestra parte, esperemos que este acuerdo se respete y cumpla a cabalidad durante el periodo parlamentario 2026 – 2031, pues ello servirá para recuperar -en alguna medida- la confianza de la ciudadanía.




