Sedapal tiene 420 puntos fijos de abastecimiento.
Estar preparados ante un sismo de gran magnitud implica prever cómo continuar abasteciendo de agua potable a la población si parte de la infraestructura regular del servicio resulta afectada. En Lima Metropolitana y Callao, una de las principales alternativas previstas para este escenario son los 420 puntos provisionales de abastecimiento fijo implementados por Sedapal.
Estos puntos se encuentran distribuidos en diferentes sectores de la ciudad y comprenden infraestructura como pozos, reservorios, hidrantes, cámaras de rebombeo y surtidores, que pueden ser utilizados para facilitar el abastecimiento de agua potable a la población mientras se realizan las acciones necesarias para recuperar progresivamente el servicio.
De acuerdo con las disposiciones del Reglamento de Calidad de la Prestación de los Servicios de Saneamiento, cada uno de estos puntos debe contar con capacidad para atender aproximadamente a 12 500 personas, mediante mecanismos que permitan distribuir agua potable a los usuarios durante una situación de emergencia.
La disponibilidad de esta infraestructura constituye un componente importante de la preparación de Lima y Callao frente a desastres. Para que pueda cumplir adecuadamente su función, resulta fundamental mantener operativos sus diferentes componentes y verificar periódicamente las condiciones de las fuentes de agua y de la infraestructura que permite su abastecimiento.
En ese marco, el mantenimiento preventivo cumple un papel central. Sedapal debe realizar acciones de mantenimiento de determinados componentes de estos puntos de abastecimiento dos veces al año, de acuerdo con las disposiciones aplicables, con el objetivo de preservar sus condiciones de funcionamiento y disponibilidad.
Como parte de sus acciones preventivas de supervisión, la Sunass solicitó a Sedapal, mediante el Oficio N.° 1278-2026-SUNASS-DF-SOEP, información actualizada sobre el estado de los puntos provisionales de abastecimiento, con la finalidad de contribuir a verificar que esta infraestructura se encuentre preparada ante una eventual emergencia.
Estas acciones se suman a la supervisión realizada en 2025, cuando la Sunass fiscalizó 270 puntos provisionales de abastecimiento, lo que permitió advertir la importancia de continuar fortaleciendo las labores de mantenimiento y seguimiento permanente.
Ante un sismo de gran magnitud, el servicio de agua potable podría verse afectado por daños en plantas de tratamiento, reservorios, estaciones de bombeo, pozos o redes de distribución. Por ello, contar previamente con infraestructura alternativa, verificar su funcionamiento y fortalecer los mecanismos de respuesta constituye una medida esencial para aumentar la resiliencia de la ciudad.
La Sunass continuará realizando acciones preventivas de supervisión y coordinación con Sedapal, orientadas a contribuir a que los sistemas alternativos de abastecimiento se encuentren disponibles cuando la población pueda necesitarlos.
Asimismo, se recomienda a las familias conocer las medidas de preparación frente a un eventual sismo y mantener una reserva de agua para atender sus necesidades durante las primeras horas de una emergencia, mientras las autoridades y la empresa prestadora ejecutan las acciones de respuesta y recuperación del servicio.




