El domingo 07 de junio 27 millones de peruanos debían concurrir a las urnas para elegir al presidente de la República para el periodo constitucional 2026 – 2031. Se trató de un balotaje que se llevó a cabo en el marco de un escenario altamente polarizado.
Hoy, viernes 26 de junio, 19 días después de la jornada electoral, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) nos informa que al 99,88% de las actas contabilizadas (pues quedan 111 actas observadas que deben ser resueltas por la jurisdicción electoral), la ganadora del balotaje y virtual presidenta de la República es Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, quien obtuvo el 50,1% de los votos frente a Roberto Sánchez, candidato de Juntos Por El Perú, quien alcanzó el 49,8% de las preferencias.
Datos
Al respecto, es importante subrayar que se trata de la primera vez en la historia del Perú que una mujer es elegida presidenta de la República. Así, Keiko Fujimori, luego de 4 candidaturas presidenciales y 4 balotajes consecutivos (2011, 2016, 2021 y 2026), ha logrado convertirse en la primera jefa de Estado y Gobierno por el voto soberano de los ciudadanos en las urnas.
Votación en el ámbito nacional
Del mismo modo, es necesario resaltar que es la primera vez en la historia electoral peruana que quien asumirá el cargo de presidente de la República lo hará aún habiendo perdido en el conteo de votos en el ámbito nacional. Decimos ello pues la victoria de Keiko Fujimori obedece al importante caudal de votos que recibió por parte de los peruanos residentes en el extranjero ya que en el ámbito nacional fue superada por su rival Roberto Sánchez.
Votación en el extranjero
Recordemos que en el ámbito nacional Roberto Sánchez obtuvo el 50,1% frente al 49,8% alcanzando por Keiko Fujimori. Es decir, el conteo de votos en el territorio nacional arrojó un resultado favorable para el candidato de Juntos Por El Perú de 36,800 votos. Sin embargo, la votación de los peruanos residentes en el extranjero (PEX) terminó siendo definitoria pues en dicho ámbito Keiko Fujimori obtuvo el 63,2% frente al 36,7% alcanzando por Roberto Sánchez. Es decir, el conteo de votos en el extranjero arrojó un resultado favorable para la candidata de Fuerza Popular de 81,300. Con lo cual el voto de los PEX le permitió a Keiko Fujimori darle la vuelta al resultado y ganar el balotaje.
Un país partido por la mitad
Ahora bien, la diferencia de 0.24% a favor de Keiko Fujimori da cuenta de un país partido por la mitad. Como lo indicamos en una columna anterior “se trata de un panorama político muy complejo que habla de un país con fracturas y heridas profundas que deben ser atendidas si es que los peruanos queremos ser parte de un proyecto común. Esta tarea es eminentemente política y debe ser atendida inmediatamente por el nuevo gobierno”. Así, mientras Roberto Sánchez se impuso en 17 regiones (centro, sur y selva) Keiko Fujimori lo hizo en 8 regiones (costa norte y Lima Metropolitana).
Una mirada micro electoral
Sin embargo, la lectura electoral del mapa político se torna más interesante si analizamos el desempeño electoral de los dos candidatos a nivel distrital. Así de los 1890 distritos en los que se encuentra dividido el Perú tenemos que en 1479 ganó Roberto Sánchez frente a los 411 en los cuales se impuso Keiko Fujimori. En otras palabras, el candidato de Juntos Por El Perú ganó en casi 4 de cada 5 distritos del país, sobre todo en la Amazonía sur, el centro y en la sierra sur. Por su parte, la lideresa del fujimorismo venció en la selva norte y en la costa.
El voto de los peruanos residentes en el extranjero (PEX)
Por otro lado, Keiko Fujimori obtuvo una importante votación en la comunidad de PEX. Esa victoria fue la que le permitió recuperar posiciones frente a Roberto Sánchez y vencer en el balotaje. No obstante, ello, es importante resaltar que apenas el 27% de los PEX acudió a las urnas. Se trata, sin lugar a dudas, de un asunto pendiente en la agenda electoral de nuestro país. ¿Cómo hacemos para aumentar el porcentaje de participación electoral de los PEX? Es la pregunta que tanto los partidos políticos como los organismos electorales deberán responder en un futuro inmediato.
Sobre este punto habría que recordar que el Perú fue uno de los primeros países de Latinoamérica en reconocer el voto de sus nacionales en el exterior en elecciones generales, desde 1980. A inicios de los años ochenta los PEX representaban apenas el 0,6% del padrón electoral. Hoy, ese bolsón electoral representa el 4,4% del universo de electores. Eso quiere decir que, si nuestros PEX fuesen una jurisdicción electoral, serían la quinta en tamaño electoral en una lista de 27. Cabe precisar que el crecimiento progresivo de electores residentes en el ámbito internacional es un fenómeno que no solo se presenta en el Perú sino en otros países de la región como El Salvador, República Dominicana y Colombia. Por lo tanto, se trata de un bolsón de votos que irá cobrando mayor importancia en las futuras elecciones, sobre todo si son tan ajustadas como estas EG 2026.
¿Qué factor terminó definiendo la victoria de Keiko Fujimori?
Sobre lo expuesto en el párrafo anterior, muchos analistas han indicado que el voto de los PEX ha sido el factor crucial en la victoria de Keiko Fujimori. Ello es en parte cierto ya que, por ejemplo, en 2021 la lideresa del fujimorismo también obtuvo una victoria contundente entre los electores PEX, pero finalmente terminó perdiendo la segunda vuelta ante Pedro Castillo. Ello nos invita a explorar otra posible explicación para la victoria de la hija de Alberto Fujimori.
Frente a ello, consideramos que el factor que termina definiendo la victoria de Keiko Fujimori fue el desempeño electoral de Roberto Sánchez en el interior del país. Decimos ello porque si uno analiza región por región la votación que obtuvo Pedro Castillo en 2021 y la compara con la registrada por Roberto Sánchez podrá darse cuenta que si el candidato de Juntos Por El Perú hubiera alcanzado la misma votación que Pedro Castillo entonces su victoria hubiera sido indiscutible aún con el voto de los PEX jugando a favor de Keiko Fujimori.
Así, por ejemplo, en las siguientes regiones Roberto Sánchez obtuvo menos votación que Pedro Castillo en 2021: Cusco (5% menos), Cajamarca (4% menos), Pasco (4% menos), Huánuco (3% menos), Huancavelica (4% menos), Ayacucho (3% menos), Junín (3% menos), Puno (2% menos), Amazonas (2% menos), Madre de Dios (1% menos), Áncash (1% menos) San Martín (1% menos), Arequipa (1% menos) y Tacna (1% menos).
Por eso sorprende la manera cómo los partidarios de Juntos Por El Perú han procesado su derrota ya que en lugar de reflexionar sobre los errores cometidos durante la campaña que hicieron que su votación sea menor a la obtenida por Pedro Castillo en 2021 han optado por culpar a los PEX por haber votado mayoritariamente por la candidata del fujimorismo. Esta lectura no solo resulta errónea sino profundamente antidemocrática y sectaria. Si hoy la izquierda que representa Roberto Sánchez ha decidido criticar a los peruanos residentes en el exterior por su derrota, quizá mañana decida culpar a una circunscripción electoral como Lima Metropolitana, o a distritos capitalinos como San Isidro, Miraflores, La Molina, Surco o San Borja, por negarles el voto.
Así, como ocurrió en 2021 cuando cierto sector de la derecha terminó culpando a la sierra sur por haberle confiado su voto a Pedro Castillo, hoy pareciera que volvemos a vivir el mismo relato, pero contado por los antagonistas. Ayer la culpa era de los “serranos del sur”, hoy la culpa es de los “PEX”. Ambas lecturas son peligrosas porque desconocen no solo la naturaleza universal del sufragio como conquista democrática sino porque termina relativizando el valor del voto: “solo defendemos el derecho al voto de los electores siempre y cuando favorezcan a nuestros intereses”, pareciera ser el “sentido común” de nuestros políticos.
Frente a ello, los auténticos demócratas debemos defender el derecho de sufragio de todos los peruanos (nacionales y residentes en el extranjero), incluso en aquellas situaciones en las que el sentido del mismo se oponga diametralmente a nuestras propias convicciones políticas. De eso se trata el pluralismo y la tolerancia en una sociedad abierta y democrática.
Apunte final
Finalmente, me voy a detener en un tema más vinculado con la parte organizacional del proceso electoral que con el resultado mismo de la segunda vuelta. Muchos políticos, periodistas y ciudadanos han criticado ferozmente a la ONPE por la demora en la emisión de los resultados oficiales de las EG 2026.
Frente a ello, muchos indican que la demora en los resultados obedece a la ineficiencia de los burócratas a cargo del proceso, a la geografía compleja que presenta el Perú, a la falta de inversión en tecnológica que automatice los procedimientos de escrutinio y transmisión de resultados, entre muchos otros factores.
Al parecer, todos estos “especialistas electorales” olvidan que, a diferencia de países como Argentina, Chile, Panamá, Bolivia, México o Colombia, el Perú no cuenta con un sistema oficial de resultados preliminares (pre conteo), que separado del cómputo legal capture y publique rápidamente la información de las actas desde los locales de votación. Así, en nuestro país ese vacío informativo termina siendo ocupado por las empresas encuestadoras (IPSOS o DATUM, por ejemplo), como bien lo ha explicado el profesor Fernando Tuesta Soldevilla.
En suma, esta es otra tarea pendiente que deberá ser atendida por los partidos políticos y por los organismos electorales, ya que no se trata de reemplazar el cómputo oficial sino de implementar un mecanismo que le permita a la administración electoral peruana informar rápidamente (dejando para después la proclamación oficial de resultados) reduciendo los niveles de incertidumbre que suelen generar elecciones presidenciales tan reñidas como las que hemos tenido en 2016, 2021 y 2026, en las cuales la diferencia entre los candidatos del balotaje ha sido menor a 1%.
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