Los proyectos ubicados en Apurímac y Cajamarca producirían en conjunto 355.000 toneladas de cobre al año.
Southern Copper prevé destinar aproximadamente US$5.100 millones al desarrollo de los proyectos Los Chancas, en Apurímac, y Michiquillay, en Cajamarca.
Ambas iniciativas forman parte del programa de inversiones que la compañía desarrolla en Perú y que podría superar los US$10.300 millones durante la próxima década.
Los Chancas demandará US$2.600 millones
Los Chancas es un depósito de pórfido de cobre y molibdeno que contempla una inversión estimada de US$2.600 millones.
El proyecto prevé el desarrollo de una mina a tajo abierto y una operación que combinará procesos de concentración y lixiviación para producir anualmente 130.000 toneladas de cobre y 7.500 toneladas de molibdeno.
Southern Copper espera iniciar las operaciones en 2031.
La estimación actual considera 98 millones de toneladas de recursos minerales indicados de óxidos, con una ley de cobre de 0,45%, y 52 millones de toneladas de sulfuros, con una ley de cobre de 0,59%.
Sin embargo, la compañía advirtió que, al 30 de junio de 2026, la presencia de mineros ilegales dentro del área del proyecto continuaba obstaculizando su avance.
Southern Copper señaló que esta situación persiste pese a los esfuerzos realizados por el Estado mediante la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental.
Mientras tanto, la empresa continúa implementando programas de gestión social y ambiental en las comunidades de Tiaparo y Tapayrihua, ubicadas dentro del área de influencia directa del proyecto.
Michiquillay iniciaría producción en 2032
Michiquillay, ubicado en Cajamarca, es considerado por Southern Copper como un proyecto minero de crecimiento de clase mundial.
El yacimiento cuenta con recursos minerales inferidos de 2.288 millones de toneladas y una ley estimada de cobre de 0,43%.
Una vez desarrollado, el proyecto tendría capacidad para producir 225.000 toneladas de cobre al año, además de subproductos de molibdeno, oro y plata.
La empresa estima que Michiquillay tendrá una vida inicial de mina superior a los 25 años y requerirá una inversión aproximada de US$2.500 millones.
Southern Copper espera iniciar la producción en 2032.
Actualmente se desarrollan estudios destinados a estimar las reservas minerales y elaborar el plan de minado, junto con evaluaciones hidrológicas e hidrogeológicas.
La compañía agregó que los estudios geotécnicos continúan avanzando y están ingresando a su fase final.




