ADEX, ComexPerú, la CCL, la SNI y otros gremios cuestionaron las medidas tributarias que impulsa el Ejecutivo a semanas del cambio de gobierno.
Los principales gremios empresariales del país expresaron su preocupación por las medidas tributarias que el Poder Ejecutivo estaría impulsando a pocas semanas del cambio de gobierno, al considerar que podrían afectar la competitividad, el empleo formal y el crecimiento económico.
A través de un pronunciamiento conjunto, organizaciones representativas de diversos sectores productivos advirtieron que las propuestas generan incertidumbre en un momento clave para la economía peruana. Entre las medidas cuestionadas figuran la reducción de la tasa del drawback del 3% al 1%, el incremento del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) y la ampliación de mecanismos de percepción y recaudación del Impuesto General a las Ventas (IGV).
La principal alerta de los gremios se centra en la reducción del drawback, mecanismo que permite devolver parte de los tributos pagados durante el proceso productivo de bienes destinados a la exportación. Según señalaron, este incentivo ha sido fundamental para impulsar las exportaciones no tradicionales y el desarrollo de cadenas productivas con valor agregado en distintas regiones del país.
De acuerdo con el pronunciamiento, una disminución abrupta de la tasa restaría competitividad a los productos peruanos frente a mercados que mantienen o fortalecen sus políticas de promoción exportadora. Además, advirtieron que la medida podría afectar a miles de empleos vinculados a actividades agroexportadoras, manufactureras y de transformación.
Los gremios sostuvieron que el Perú compite en mercados internacionales cada vez más exigentes y que reducir herramientas de apoyo a las exportaciones enviaría una señal contraria a los esfuerzos por diversificar la economía y generar más oportunidades laborales.
Por otro lado, cuestionaron el incremento del ISC, al considerar que podría afectar la renovación del parque automotor y encarecer determinadas actividades económicas. Asimismo, expresaron su preocupación por la ampliación de mecanismos de percepción del IGV, debido al impacto que podrían tener sobre la liquidez de las empresas.
En paralelo, ComexPerú manifestó que un gobierno de salida no debería modificar reglas tributarias relevantes ni alterar las condiciones bajo las cuales las empresas toman decisiones de inversión, producción y contratación. El gremio señaló que introducir cambios de esta magnitud en plena ejecución del año fiscal genera incertidumbre y debilita la confianza necesaria para sostener la actividad económica formal.
Además, cuestionó el uso recurrente del ISC como una herramienta principalmente orientada a incrementar la recaudación. Según indicó, este impuesto no fue diseñado para atender necesidades fiscales de corto plazo y su utilización con fines predominantemente recaudatorios afecta la predictibilidad que requiere el entorno de negocios.
Los representantes empresariales también advirtieron que el deterioro de las cuentas fiscales responde, en parte, al crecimiento del gasto público, por lo que consideraron que cualquier estrategia de consolidación fiscal debería priorizar una revisión de la calidad y eficiencia del gasto estatal antes que trasladar mayores costos a quienes operan dentro de la formalidad.
Finalmente, los gremios hicieron un llamado a preservar la estabilidad jurídica, tributaria y regulatoria del país. Señalaron que modificar las reglas de juego en las últimas semanas de una gestión gubernamental envía una señal negativa a inversionistas nacionales y extranjeros, afectando la confianza necesaria para impulsar nuevas inversiones, fortalecer las exportaciones y generar empleo formal.
El pronunciamiento fue suscrito por la Asociación de Exportadores (ADEX), la Asociación Automotriz del Perú (AAP), la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), la Cámara de Comercio de Lima (CCL), la Cámara Nacional de Turismo del Perú (Canatur), ComexPerú, la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP), la Asociación Peruana de Acuicultura, la Cámara Cervecera del Perú, entre otros representantes del sector productivo nacional.




