La Contraloría General identificó cuatro situaciones adversas en la ejecución del nuevo Aeropuerto Internacional de Chinchero, en Cusco, que podrían afectar los plazos, costos, estabilidad de determinadas estructuras y la seguridad de los usuarios.
Las observaciones forman parte del Informe de Hito de Control N.° 10761-2026-CG/MPROY-SCC, correspondiente al avance del diseño detallado y de las obras principales del terminal de pasajeros y la torre de control. El control concurrente evaluó la ejecución del proyecto durante julio de 2026.
Retraso en el inicio de la torre de control
La primera situación detectada está relacionada con la ausencia de diseños IFC —documentos técnicos destinados a la construcción— a cargo de AECOM, lo que, según la Contraloría, generó un retraso de 11 días calendario en la notificación de inicio de las obras de la torre de control.
El contrato para la construcción de esta infraestructura fue suscrito con Acciona Construcción el 28 de abril de 2026 por aproximadamente US$47.9 millones, incluido IGV.
Al 22 de julio, la notificación de inicio seguía pendiente debido a que se requería contar previamente con el diseño IFC aprobado. El órgano de control advierte que esta situación podría afectar la ejecución de la torre y generar mayores costos.
Campaña geotécnica no fue incorporada al cronograma
La segunda observación señala que, al actualizarse el cronograma del diseño detallado del aeropuerto, no se incluyeron adecuadamente las actividades correspondientes a la campaña geotécnica contratada con AECOM.
La Contraloría advierte que los estudios geotécnicos son relevantes para conocer las condiciones reales del terreno y determinar posibles efectos sobre las cimentaciones. Sin embargo, el cronograma partió del supuesto de que sus resultados no obligarían a modificar el diseño.
Para el órgano de control, esta situación podría provocar posteriores rediseños y afectar los plazos y costos del diseño del aeropuerto.
Alertan por asentamientos y fisuras en el terminal de pasajeros
Una tercera situación adversa se encuentra en el Bloque A del Terminal de Pasajeros. La Contraloría señaló que el contratista de las obras principales no había iniciado las medidas de remediación bajo el procedimiento acelerado denominado Fast Track, pese a las instrucciones impartidas por el ingeniero responsable.
Los monitoreos registraron asentamientos diferenciales de hasta 107 milímetros en un punto crítico y, a junio de 2026, se habían contabilizado 85 fisuras en la estructura. Según el informe, la demora en ejecutar las obras de mejoramiento de suelos y reforzamiento estructural podría agravar estas patologías, comprometiendo la estabilidad estructural y la vida útil de la infraestructura.




