Antauro Humala presentó una querella por difamación agravada contra el humorista y excandidato presidencial Carlos Álvarez, a raíz de una imitación difundida en redes sociales. Según la defensa del exmilitar, esta parodia es lesiva para el honor, reputación e imagen pública del líder etnocacerista.
La denuncia se presentó ante la Corte Superior de Justicia de Lima luego de que, según la defensa de Humala, Álvarez no atendiera una carta notarial enviada a finales de mayo en la que se le exigía retirar un video publicado en Facebook y otras plataformas digitales.
La querella por difamación agravada contra Carlos Álvarez
De acuerdo con la información conocida hasta el momento, la defensa legal de Antauro Humala, encabezada por el abogado Jesús Barboza, sostiene que el contenido difundido por Carlos Álvarez configura el delito de difamación agravada contemplado en el artículo 132 del Código Penal.
La querella solicita una pena de tres años de prisión para el humorista debido a que la imitación fue difundida mediante redes sociales, consideradas medios de comunicación de alcance masivo. Asimismo, Humala reclama una reparación civil ascendente a S/ 675 mil por los presuntos daños ocasionados.
La demanda se ingresó de manera formal tras vencerse el plazo otorgado en una carta notarial remitida el pasado 27 de mayo, documento en el que se exigía la rectificación pública y el cese inmediato de la difusión del material cuestionado.
La carta notarial enviada por Antauro Humala
Según el documento notarial, Humala consideró que el video vulnera derechos fundamentales vinculados al honor, la dignidad y la buena reputación. En la carta se señala que el material habría generado daños morales, éticos, profesionales, familiares y políticos.
La notificación, dirigida a Carlos Gonzalo Álvarez Loayza, exigía dos acciones concretas: el retiro definitivo del contenido de Facebook y de cualquier otra plataforma digital donde hubiera sido compartido, y la publicación de una rectificación acompañada de disculpas públicas con un nivel de difusión similar al del video original.
Además, la defensa argumentó que el material no podía justificarse únicamente como una expresión humorística o una parodia, al considerar que excedía los límites de la crítica política.
El video “Antauro Fumala” y los argumentos de la defensa
Uno de los principales cuestionamientos planteados por los abogados de Humala está relacionado con el uso del apelativo “Antauro Fumala”, empleado por Carlos Álvarez durante la imitación.
La defensa sostiene que dicho sobrenombre constituye una alusión que busca asociar al líder etnocacerista con el consumo de sustancias psicoactivas, situación que consideran falsa y perjudicial para su imagen pública. En la carta notarial se argumenta que esta modificación del apellido tendría el propósito de reforzar una percepción negativa entre la audiencia.
Asimismo, se sostiene que el contenido no representa una crítica a las ideas políticas de Humala, sino un ataque dirigido a su integridad personal, familiar y profesional.
Libertad de expresión y debate jurídico
Mientras la defensa de Antauro Humala sostiene que la imitación constituye una conducta difamatoria, sectores vinculados al humor y la sátira suelen defender este tipo de representaciones como manifestaciones amparadas por la libertad de expresión.
Por ahora, será el Poder Judicial el encargado de evaluar los argumentos de ambas partes y determinar si el contenido difundido por Carlos Álvarez configura efectivamente un caso de difamación agravada o si se encuentra protegido dentro del ejercicio legítimo de la sátira política.
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