El domingo 30 de noviembre más de 84 mil afiliados del Partido Aprista Peruano (APRA) y del Partido Renovación Popular (RP), respectivamente, debían concurrir a las urnas para elegir a sus candidatos para las Elecciones Generales 2026 (EG 2026) en la primera fecha de las Elecciones Primarias 2025 (EP 2025).
Al respecto, es importante señalar que las EP 2025 marcan un hito en el cronograma electoral en el marco de las EG del próximo año. Por ello, los ciudadanos deben entender que este proceso -en cualquiera de sus modalidades- sirve para definir a los candidatos de cada organización, pero también es un paso indispensable que, de no cumplirse a cabalidad, podría poner en riesgo más de una candidatura. Por lo tanto, su correcto desarrollo resulta clave para garantizar la legitimidad y continuidad en la carrera electoral de las agrupaciones que buscan competir en las EG 2026.
Así, de acuerdo a la legislación vigente, en el Perú tendremos dos fechas para la celebración de las EP 2025. La primera fue el 30 de noviembre y en ella participaron las organizaciones que optaron por elegir a sus candidatos a través del mecanismo de afiliados (un afiliado un voto): APRA y RP. La segunda se llevará a cabo el próximo 7 de diciembre y contará con la participación de las 37 organizaciones restantes que decidieron elegir a sus candidatos a través de sus delegados (los mismos que fueron elegidos el pasado 30 de noviembre). En esta fecha, los 1290 “afiliados delegados” de este grupo de 37 organizaciones tendrán la responsabilidad de elegir a todos los candidatos de las mismas.
¿Qué pasó en Renovación Popular?
Al término de la jornada electoral, los resultados indicaron que RP había superado el 10% de la participación de sus afiliados, cumpliendo con el requisito que estipula la legislación para continuar en la carrera electoral. Ello fue así ya que RP logró movilizar a más de 9 mil afiliados, de un total de 39 mil.
Así, luego de procesar casi el 100% de las actas, la militancia de RP ratificó la postulación de la candidatura única de Rafael López Aliaga, ex alcalde de Lima que renunció a dicho cargo para intentar llegar a la presidencia de la República por segunda vez consecutiva. Recordemos que en 2021 perdió en la primera vuelta contra el ex presidente de la República Pedro Castillo y Keiko Fujimori, lideresa de Fuerza Popular. Cabe precisar que en esta oportunidad la fórmula presidencial de RP estará integrada por la actual congresista Norma Yarrow (Primera vicepresidencia) y por el militante Jhon Ramos (Segunda vicepresidencia).
Sobre el desarrollo de la jornada electoral, López Aliaga señaló que había sido un esfuerzo grande, y que había otros partidos que no se atrevían a hacer internas porque no tienen militantes. Sin embargo, es oportuno precisar que el acuerdo de realizar elecciones directas (por afiliados) no fue una decisión voluntaria de RP ya que fue la ONPE quien declaró improcedente su pedido para modificar su estatuto, que buscaba aplicar la modalidad de elección indirecta (por delegados).
¿Qué pasó en el APRA?
Otro fue el escenario que se registró en el APRA que vivió una verdadera fiesta democrática llevando a cabo unas elecciones primarias reales, con la participación de la militancia que pudo elegir a todos sus candidatos mediante la fórmula un militante un voto. Así, por ejemplo, en las primarias del APRA se presentaron 14 fórmulas presidenciales que a lo largo de los últimos meses debieron recorrer las distintas regiones del país para ganarse el apoyo de la militancia.
Al cierre de la jornada electoral, la ONPE informó que el APRA había movilizado a 15,919 afiliados cifra que representa el 37% de su padrón electoral, superando ampliamente -como ya lo hemos indicado- el 10% que exige la ley, pero además el resultado de la elección confirmó la sorpresiva victoria de la lista presidencial liderada por el joven Enrique Valderrama.
Así, la Lista 7 de Enrique Valderrama se quedó con la candidatura presidencial alcanzando el 25% de las preferencias del pueblo aprista superando a la Lista 13 de Javier Velásquez Quesquén y a la Lista 3 de Jorge del Castillo, ambos líderes históricos del partido de la estrella que formaron parte del círculo más cercano del ex presidente de la República Alan García Pérez.
Una vez conocidos los resultados, Valderrama señaló con prudencia que el APRA había apostado por la renovación, pero que también había hecho un llamamiento a la unidad. La renovación significa, en términos conceptuales, una reafirmación de la vigencia del pensamiento de Haya de la Torre, explicó el candidato del APRA. Sin embargo, precisó que una diferencia de menos de 200 votos con el segundo lugar da cuenta de la necesidad de forjar un entendimiento mayúsculo entre todas las corrientes apristas para llegar a las EG 2026 con una candidatura consolidada a nivel nacional.
Pero más allá de los resultados lo cierto es que las EP 2025 del APRA bajo la modalidad de un afiliado un voto han sido el mejor ejemplo de democracia interna de cara a las EG 2026. Ello es así porque independientemente de ser o no aprista la lógica democrática detrás de una elección primaria es que la militancia de los partidos concurra a las urnas para elegir libremente entre diversas opciones competitivas que pugnan internamente para ganarse el voto de sus correligionarios. En mi opinión, se trata del mejor modelo para nuestro sistema de partidos y que resulta mucho menos costoso que hacer unas PASO (primarias abiertas, simultáneas y obligatorias) como las que se organizan en Argentina o Uruguay (pero voluntarias).
Algunos mitos sobre las elecciones primarias
Ahora bien, luego de esta experiencia vivida en el APRA, considero oportuno recordar lo que Flavia Freindemberg, brillante profesora de ciencia política en la UNAM de México, dijo en 2017 sobre los mitos que se han tejido sobre las elecciones primarias[1], pues considero que sus apuntes cobran vigencia dada la coyuntura electoral de nuestro país.
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Primero: Las elecciones primarias democratizan al partido
La profesora Freindemberg indica que “esta afirmación no tiene sustento teórico ni empírico ya que las elecciones competitivas no necesariamente democratizan los espacios de decisión de la organización política. Mucho menos cuando sólo sirven para determinar la candidatura en un único nivel institucional (sólo para elegir candidaturas a la Presidencia, pero no incluyen las legislativas o municipales); participa un único candidato o hay dos candidaturas que no son competitivas entre sí”.
Además, señala que “cuando las elecciones primarias simulan competencia, pero no hay diferencias reales entre las candidaturas y no se manifiestan altos niveles de incertidumbre en los resultados, no generan el resultado esperado. Las primarias por tanto son condición necesaria pero no suficiente para democratizar a los partidos”.
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Segundo: Las elecciones primarias hacen ganar elecciones a los partidos
La profesora Freindemberg señala que “esta afirmación es falsa ya que después de evaluar 56 procesos de selección competitivos de candidaturas presidenciales (primarias abiertas), sólo el 39 por ciento ganó la elección. Por ello, convencer a los partidos de que hagan primarias realmente competitivas no resulta fácil”.
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Tercero: Las elecciones primarias favorecen a los militantes de los partidos
La profesora Freindemberg precisa que esta afirmación no es ni verdadera ni falsa ya que “unas veces favorecen a los outsiders y otras veces no. O, si se prefiere, ha habido excepciones en las que los militantes consiguen que «su» candidato/a resulte ganador del proceso y están felices porque sienten que les representa. Pero la mayoría de las veces la competencia interna es entre cúpulas. Las candidaturas ganadoras representan a las élites y, suelen reforzar a las cúpulas partidistas”.
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Cuarto: Las elecciones primarias mejoran las oportunidades de las mujeres para ganar elecciones
La profesora Freindemberg indica que esta afirmación es falsa ya que ha podido evidenciar “que a los partidos latinoamericanos no les gustan las mujeres. Es una aberración pensar que puede haber democracia donde las mujeres no consiguen ejercer sus derechos políticos-electorales en igualdad de condiciones que los hombres. Las primarias no favorecen necesariamente a las mujeres. Si bien esto depende bastante del tamaño del partido, de la existencia de reglas institucionales que obligan al partido a coordinar la democracia interna con las candidaturas femeninas, lo cierto es que las primarias han servido de excusa para evitar candidaturas de mujeres”.
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Quinto: Hay un único modelo exitoso de elecciones primarias
La profesora Freindemberg señala que esta afirmación es falsa ya que “las primarias sirven cuando producen legitimidad por la competencia entre sus candidaturas, resuelven conflictos internos, incluyen a grupos diversos y dan cuenta de un alto nivel de competitividad (electoral y programática) en el proceso de selección de candidaturas. La experiencia comparada latinoamericana evidencia que iguales diseños institucionales producen resultados diferentes”.
Apunte final
Por lo antes expuesto, queda claro que las elecciones primarias promueven la democratización interna de los partidos solo cuando se hacen con una vocación real y no como una mera formalidad para cumplir con lo que la ley manda. Decimos ello porque una cosa es celebrar una elección primaria en la que participa toda la militancia pudiendo elegir entre opciones competitivas que pugnan entre sí (como ha ocurrido en el APRA) y otra, muy diferente, es ir a una elección primaria en la que una minoría de los militantes (los delegados) debe santificar a la lista única presentada por la cúpula partidaria.
[1] El artículo de la profesora Flavia Freindemberg se titula “5 mitos sobre las elecciones primarias” y puede ser revisado en el siguiente enlace https://agendapublica.es/noticia/15322/mitos-sobre-elecciones-primarias




