La Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil (Sucamec) informó que, en los últimos dos años, logró la destrucción de más de 600 toneladas de explosivos a nivel nacional. La entidad, adscrita al Ministerio del Interior (Mininter), precisó que del total eliminado, ellos se encargaron de la destrucción de más de 39 toneladas. Las 561 toneladas restantes fueron eliminadas por sus administrados bajo estricta supervisión técnica.
Destrucción, donación y control administrativo
La Sucamec también dispuso la donación de más de 40 toneladas de explosivos a las Fuerzas del Orden con la finalidad de reforzar las operaciones en zonas estratégicas del país.
La superintendencia aclaró que su rol se desarrolla de manera exclusiva en el ámbito administrativo, mediante la fiscalización de personas naturales y jurídicas autorizadas. En tal sentido, verifica el cumplimiento de las normas que regulan la adquisición, transporte, almacenamiento, uso y disposición final de estos materiales peligrosos.
Fiscalización a nivel nacional
La Sucamec ejecutó 6 578 acciones de control a nivel nacional, a través de las cuales sus inspectores verificaron la trazabilidad de los explosivos, desde su origen hasta su destino final. Estas acciones permiten detectar posibles irregularidades y prevenir el desvío hacia actividades ilícitas.
Ante la identificación de indicios de uso ilegal, la entidad se comunica de inmediato con la Policía Nacional del Perú (PNP) y al Ministerio Público. Estas instituciones se encargan de investigar y sancionar los delitos, en este caso, tipificados en el artículo 279° del Código Penal sobre la fabricación, suministro o tenencia de materiales y residuos peligrosos.
Incautaciones y lucha contra la minería ilegal
Del año 2024 hasta agosto de 2025, la Sucamec informó que logró incautar más de 148 toneladas de explosivos. Asimismo, movilizó más de 192 toneladas de estos materiales a partir de un trabajo articulado con otras entidades del Estado.
Uno de los casos más relevantes se registró en la provincia de Pataz, región La Libertad, donde se incautaron más de 7 toneladas de explosivos. A su vez, retuvieron más de 193 armas de fuego y 6,757 municiones, presuntamente destinadas a actividades de minería ilegal. Estas intervenciones se realizaron en coordinación con la Policía Nacional y el Ejército Peruano.




